Páginas

jueves, 18 de septiembre de 2008

Dolor

Dolor por estar viva.
Dolor por sentir.
Dolor por querer ser una más.
Dolor por sentirse extraña.
Dolor por sentirse dolorida.
Dolor por tener que vivir en esta tierra.
Dolor por no amar a quien se lo merece.
Dolor por no conseguir nunca lo que se desea.
Dolor por no vivir en el País de las Maravillas.
Dolor al fin y al cabo por no ser lo que se esperaba de mí.
¿Y qué se esperaba de mí?

6 comentarios:

Gloria dijo...

Me duele tando dolor... Yo creo saber lo que se esperaba de mí, lo que incluso yo esperaba de mí, sin embargo nada ha sido como lo esperado seguramente y ese esperar no ha sido más que una estúpida pérdida de tiempo.
Un abrazo grande.

yvi dijo...

Nunca quieras ser una más. Dejarías de ser tú. El dolor a veces nos impulsa a querer camuflarnos en el paisaje, es comprensible...

visbruji dijo...

He sentido la punzada del dolor sólo con hacer mias tus palabras. Ha sido fáciL,sinceramente,porque estan escritas desde lo más profundo de la caverna.
Sentir siempre es un privilegio. Tener el alma dormida no es más que una negación a la vida.
A mis manos dormidas les cuesta sentir la humedad de mis lágrimas.

Alice dijo...

gloria, la vida es dolor, placer a veces, pero sobre todo dolor, o al menos eso me enseñaron.

yvi, no quiero ser una más. Quisiera querer ser una más. Pero me es imposible.

visbruji, tu sensibilidad es tan honda...a mi me gustaría ser menos sensible. Tus manos quizá estén dormidas, pero tu alma y todo tu ser te aseguro que no lo están. A ver si hablamos y compartimos penas...

david ankee cheyenne dijo...

Cuando duele respirar

Cuando duele vivir

Cuando duele el dolor ajeno

Cuando se oscurece el camino

Cuando no hay explicación

Cuando no se entiende nada

Cuando gritas y no hay respuestas

Cuando lloras sin parar

Cuando la tristeza te rodea

Cuando todo se desvanece

Cuando la fe es el consuelo a este dolor

Cuando solo queda el recuerdo

Cuando tus pilares se desmoronan

Cuando la parte racional de tu ser enloquece

Cuando la vida te lleva hacia delante y te empuja a continuar el camino, zombi en la noche y fantasma en el día

Y cuando más que nunca necesitas dar forma al “por qué”; un “por qué” que no llega…

Alice dijo...

Brillante, David... me has dejado sin palabras.