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jueves, 2 de diciembre de 2010

La marea


Como la marea entras en mi cuerpo.
Sales de mi cuerpo como la marea.
Como la marea entras en mi vida.
Sales de mi vida como la marea.



martes, 30 de noviembre de 2010

Lo que siento por ti

(De Idea Vilariño)

Lo que siento por ti es tan difícil.
No es de rosas abriéndose en el aire,
es de rosas abriéndose en el agua.

Lo que siento por ti. Esto que rueda
o se quiebra con tantos gestos tuyos
o que con tus palabras despedazas
y que luego incorporas en un gesto
y me invade en las horas amarillas
y me deja una dulce sed doblada.

Lo que siento por ti, tan doloroso
como pobre luz de las estrellas
que llega dolorida y fatigada.

Lo que siento por ti, y que sin embargo
anda tanto que a veces no te llega.

viernes, 26 de noviembre de 2010

En las nubes


Colgada de tu cuello como de las nubes.
A diez mil pies sobre el océano.
Velocidad de crucero mil por hora.
Destino: tu cuerpo.

(Imagen cedida por N.S. y N.D. Muchas gracias)

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Abrazarte


Abrazarte es como regresar al hogar, como arroparse en una noche fría, como el calor de una chimenea, como respirar hondo en la mañana, como dormir profundamente, como acabar un largo viaje.
Abrazarte es como suspirar.

martes, 12 de octubre de 2010

El cerebro masculino

En el cerebro del hombre, la zona que controla el comportamiento sexual es 2,5 veces más grande que la misma zona del cerebro de la mujer. A su vez, esta tiene el área de la empatía emocional mucho más desarrollada que la del hombre. Así se explican muchas cosas...

(Podéis ver el reportaje completo a continuación)


jueves, 19 de agosto de 2010


Resurges de entre la niebla a través de millones de años luz y un terremoto estremece mis carnes.




martes, 22 de junio de 2010

Mi primer amor


(Y sigo con la limpieza...)

Fue platónico y no correspondido. Él era el capitán del equipo de baloncesto del instituto. Yo la empollona de la clase. No cruzamos más de dos palabras (quizá tres) en los cuatro años que compartimos recinto estudiantil. Él repitió curso, yo seguí con mi brillante trayectoria académica. Ambos fuimos premiados en un festival del instituto. Él ganó la liga de baloncesto, yo el primer premio de relato breve.
Volví a verle bastantes años después. En la cola de acceso a la Expo de Sevilla. Él iba con unos amigos. Yo con mis tíos. No me atreví a decirle nada. Mi timidez superó a mi curiosidad. No dejé de mirarle hasta que desapareció tras los tornos de entrada. Sentí la misma conmoción que cuando tenía 15 años y le veía atravesar el patio desde la ventana de la clase.
Me pregunto qué haría ahora si volviera a encontrarle...



viernes, 16 de abril de 2010


Tu tacto se diluye en mis dedos, tu saliva se evapora de mis labios, tus caricias se borran de mi pecho.

Pero no desapareces...




sábado, 31 de octubre de 2009


Me gustan tus labios, me dices mientras deslizas el dedo índice por mi sonrisa.

A mí también me gustan los tuyos, pienso, pero no digo nada. Sólo te beso.



martes, 29 de septiembre de 2009

Tus manos


Tus manos por mi espalda.

Tus manos por mi nuca.

Tus manos en mi pelo.

Tus manos en mi cuello.

Tus manos por mis pechos.

Tus manos en mi vientre.

Siempre tus manos...





sábado, 19 de septiembre de 2009

Temblor


Estás tan cerca... Noto tu calor en mis huellas dactilares. Pero no te toco. Solo deslizo mi mano sobre el aire que cubre tu piel.

Te estremeces. ¿Es por la brisa de mis dedos? ¿Es por mi aliento?

Tiemblo. Cierro la mano y los ojos y me alejo lentamente...




domingo, 23 de agosto de 2009

Campo de batalla

Fin de la batalla.

Terreno deshecho, arrugado, húmedo.

Señales de combate en los cuatro puntos cardinales.

Los contendientes tumbados, exhaustos, respirando agitadamente.

Ambos vencedores y vencidos.

¿Quién ganará la guerra final?



jueves, 6 de agosto de 2009

Luna de agosto


Entra por la ventana y se desliza por mi vientre, mi pecho y mis ojos cerrados.
Luego trepa por tu espalda, sudorosa aún.
Suspiras en sueños.
Te rozo con la llema de los dedos.
Eres real.
Sonrío bajo la luna de agosto.

domingo, 2 de agosto de 2009

Aguacero


Me quedo quieta bajo el aguacero. La lluvia calándome el vestido verde. El pelo cayéndome a chorretones por la cara. En medio del parque desierto.

Pienso en tí. En la última vez que sentí tus labios. Que sentí tu piel. La lluvia alivia el calor que me sube por las sienes. Con los ojos cerrados, te presiento. Encima, debajo, dentro de mí.

La lluvia cesa. Mojada, abro los ojos. Huele a campo. No estás. Siento mucho frío.



miércoles, 8 de julio de 2009

Sin palabras



Sin palabras.

Sin pasado.

Sin futuro.

Sólo tu piel que me quema.

Sólo tu boca que me come.

Sólo tu sudor que me empapa.

No pienso.

Sólo te siento dentro de mí.

viernes, 12 de junio de 2009

No quiero ramos de flores.

Ni cenas a la luz de las velas.

Ni veinte llamadas al día.

Ni un fin de semana en un hotel de lujo.

Ni un anillo de oro.

Ni mucho menos promesas de amor eterno.

Sólo mis manos recorriendo tu espalda.




miércoles, 27 de mayo de 2009










Las yemas de mis dedos cosquillean, deseando recorrer tu piel.

Estás tan cerca y tan lejos.

A veinte centímetros, sobre mi cama.

Respiro hondo.

No dejo de mirarte.

Mientras sigues a miles de kilómetros.

Te siento solo y solitario.

Como yo.

Pero no sé cómo llegar a tí.

Mi piel comienza a arder.


domingo, 17 de mayo de 2009

Tu cabeza

Tu cabeza está junto a mi.
En la almohada.
Veo tu perfil, tu pelo cortado al uno.
Tus ojos cerrados, respiras hondo.
No puedo dejar de mirarte.
Acerco mis labios a tu cuello.
Estoy a punto de hundir mis colmillos en tu piel.
Tu piel palpitante.
Ni te mueves.
Mi boca saliva.
Mi saliva cae sobre tu cuello.
Cojo impulso.
La sangre brota, salada y caliente.
Eres el último... ¿lo sabías?






lunes, 4 de mayo de 2009

Dime cómo puede ser

que me dejes satisfecha

y deseando más y más.




sábado, 21 de marzo de 2009

Mis dedos bajan por tu cuello.
...
Se posan en tu pecho.
...
Sienten tu latir alocado.
...
Empujan despacio.
...
Se hunden en la carne fresca.
...
Atraviesan piel y huesos.
...
Penetran hasta el corazón.
...
Que sigue latiendo.
...
Lo agarran con fuerza.
...
Y aprietan, y aprietan.
...
Hasta que el latido cesa.
...
Y la sangre mancha mis dedos.