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jueves, 7 de agosto de 2008

Despedida

Sira abandonó el mercado. Se despidió de sus amantes uno por uno y con total entrega y dedicación durante un día entero. Con un beso de despedida en la puerta.
— Comienzo una nueva vida —les dijo a todos.
— No te creemos —le dijeron sus amantes.
— Creedme —replicó sonriendo Sira.
Y sus amantes, a pesar de todo, siguieron solicitándola, llamándola, rogándola que al menos una vez más.
— No hay otra como tú. — le decían, y ella siempre callaba y sonreía.
— Una vez más, por favor, sólo una vez más —le suplicaban.
Ella se quedaba pensativa, recordando. Sopesaba lo pasado y lo presente, y siempre respondía lo mismo.
— Lo siento, se acabó. —con su eterna sonrisa.

7 comentarios:

Cronista dijo...

SIEMPRE ES BUENO DAR VUELTA A LA PAGINA.. RECORDAR LO VIVIDO Y CAMINAR HACIA DONDE ESTEMOS MEJOR.. SALUDOS!

Alice dijo...

Pero da un vértigo horrible abandonar lo conocido y enfrentarse a lo nuevo...sin estar seguro de si será mejor.
besos

yvi dijo...

A veces no importa si es mejor o no, sólo queremos que sea diferente. El peor dolor de cabeza sienta bien cuando te alivia el dolor de muelas que te está matando... :)

cleindori dijo...

alivia el dolor pero llega un momento en el que se vuelven a mezclar, dolor de cabeza y de muelas. si la opción es romperse una pierna después para aliviar los dos dolores anteriores no me parece un buen tratamiento :)

yvi dijo...

A veces es lo único que sabemos hacer, cambiar el dolor de sitio... a veces encontramos un lugar bueno para aparcarlo. Otras veces, nos destruimos en el proceso. Quizás la sabiduría sea conocer hacia dónde hay que mover el dolor...

Alice dijo...

Creo que la vida y el dolor están inexorablemente unidos, desde que se nace hasta que se muere...
Si no te duele nada, es que estás muerto.

amor y libertad dijo...

lo suyo es que ellos también tengan cada uno su nueva vida con otras amantes, ¿no?

bs