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sábado, 17 de mayo de 2014

De luto



Para mi la amistad consiste en comprender y tolerar al amigo. En aceptarle tal como es, con sus virtudes y sus defectos, en permanecer a su lado en los buenos y los malos momentos. En superar las dificultades y los desencuentros que inevitablemente surgen en toda relación. En no juzgar ni condenar.

Pues bien, acabo de sufrir un gran desengaño, y no es la primera vez que me pasa. Debo tener un problema, porque no sé elegir bien a mis amistades, o creo que alguien lo es cuando ante el primer contratiempo me demuestra que no lo era. Porque alguien que creía que era amiga me ha hecho sentirme incomprendida, juzgada, condenada e incluso insultada. Injustamente. Sin siquiera darme la oportunidad de dar una explicación.

Hoy es un día de luto para mí. Un día triste y negro (a pesar del sol que brilla fuera). Sólo me consuela que tengo una buena amiga, de verdad, de hace muchos años, que cumple con todo lo que he explicado en el primer párrafo y con quien he podido desahogarme. Con ella he pasado muy malos momentos y siempre ha estado a mi lado. Y yo al suyo. Hemos tenido roces y encontronazos, pero los hemos superado por el cariño que nos tenemos, que ha sido más fuerte que cualquier malentendido o enfado.

Su existencia me tranquiliza, porque me hace pensar que quizá el problema de no encontrar más amistades no es sólo mío. Hay gente con demasiado orgullo y soberbia que son incapaces de ponerse en la piel ajena ni de perdonar los defectos del otro. Y mi amiga, gracias a los dioses, no es así.

Como digo siempre que me ocurre algo parecido, mejor sola que mal acompañada.

Dedicado a Nuria, mi cántabra favorita.

jueves, 8 de mayo de 2014

¡Este blog mola!

Mi nueva amiga bloguera Nena Kosta (porque ya la considero amiga y amante de los gatos como yo), desde el blog "Maleta de Recortes", una verdadera delicia de estilo vintage, ha tenido la generosidad de acordarse de mí al recibir un premio y compartirlo conmigo. Y es el segundo en dos semanas. Y tengo otro por ahí pendiente de publicar en el blog de crochet (se me acumula el trabajo, dioses del Universo).



Os recomiendo que visitéis sus tres blogs. El que os he dicho antes, y además:


Las normas del premio son sencillas:
  • Agradece a la persona que te premia.
  • Visita a los premiados.
  • Visita el origen del premio Una sonrisa para mamá
  • Nomina a 5 blogs que te gusten.
  • Explícales las normas.

Y los premiados son:


Enhorabuena a los/as premiados y muchas gracias a la "premiadora" (palabro que no existe y me acabo de inventar). Feliz jueves.





miércoles, 18 de septiembre de 2013

He visto un lindo gatito


Hoy el buzón me deparaba una agradable sorpresa. Junto a los folletos de telepizza y comida china, y las facturas varias había un abultado sobre. Entro corriendo a casa, dejo el bolso y la bolsa del ganchillo en cualquier parte y miro el remite del sobre. Es de mi querida Lidia, mi amiga bloguera. Pero observo con horror que el sobre está abierto (ay, estos de correos, menos mal que el viajero de la carta ha sido buen chico y se ha quedado dentro), saco lo que contiene y me quedo boquiabierta. Tengo en la mano la cosa más linda que me han regalado nunca. Leo la cariñosa carta de mi amiga y emocionada corro a sacarle una foto al gatito de tela y acto seguido me pongo a escribir este post para darle miles de gracias públicamente a mi querida Lidia, a quien aún no conozco en persona ya que nos separan muchos kilómetros de carretera, pero por quien siento un enorme afecto.

Muchas gracias, Lidia, eres un ser de luz y me alegro mucho de que estés en mi vida. Espero conocerte pronto y darte un largo y apretado abrazo :)

lunes, 1 de noviembre de 2010

Una mujer fuerte



Una mujer fuerte es una mujer esforzada.
Una mujer fuerte es una mujer que se sostiene de puntillas
y levanta unas pesas mientras intenta cantar Boris Godunov...
Una mujer fuerte es una mujer “manos a la obra”
limpiando el pozo negro de la historia.

Y mientras saca la porquería con la pala
habla de que no le importa llorar,
porque abre los conductos de los ojos...
Ni vomitar, porque estimula los músculos del estómago...
Y sigue dando paladas, con lágrimas en la nariz.

Una mujer fuerte es una mujer con una voz en la cabeza,
que le repite: “Te lo dije: sos fea, sos mala, sos tonta...
nadie más te va a querer nunca”.
“¿Por qué no eres femenina,
por qué no eres suave y discreta...
por qué no estás muerta...?”.

Una mujer fuerte es una mujer empeñada
en hacer algo que los demás están empeñados en que no se haga.
Está empujando la tapa de plomo de un ataúd desde adentro.
Está intentando levantar con la cabeza la tapa de una alcantarilla.
Está intentando romper una pared de acero a cabezazos...
Le duele la cabeza.
La gente que espera a que haga el agujero,
le dice:“date prisa...¡eres tan fuerte...!”

Una mujer fuerte es una mujer que sangra por dentro.
Una mujer fuerte es una mujer que se hace a sí misma.
Fuerte cada mañana mientras se le sueltan los dientes
y la espalda la destroza.
“Cada niño, un diente...”, solían decir antes.
Y ahora “por cada batalla... una cicatriz”.

Una mujer fuerte es una masa de cicatrices
que duelen cuando llueve.
Y de heridas que sangran cuando se las golpea.
Y de recuerdos que se levantan por la noche
y recorren la casa de un lado a otro, calzando botas...

Una mujer fuerte es una mujer que ansía el amor
como si fuera oxígeno, para no ahogarse...
Una mujer fuerte es una mujer que ama con fuerza
y llora con fuerza...
Y se aterra con fuerza y tiene necesidades fuertes...

Una mujer fuerte es fuerte en palabras, en actos,
en conexión, en sentimientos...
No es fuerte como la piedra
sino como la loba amamantando a sus cachorros.
La fuerza no está en ella,
pero la representa como el viento llena una vela.

Lo que la conforta es que los demás la amen,
tanto por su fuerza como por la debilidad de la que ésta emana,
como el relámpago de la nube.
El relámpago deslumbra, llueve, las nubes se dispersan
Sólo permanece el agua de la conexión, fluyendo con nosotras.
Fuerte es lo que nos hacemos unas a otras.

Hasta que no seamos fuertes juntas
una mujer fuerte es una mujer fuertemente asustada...

Marge Piercy

(Dedicado a mi querida amiga Ysabel y a todas las fuertes mujeres de mi vida)

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Entrevista


Un blog amigo, Pilates del Calibre, me ha hecho una simpática entrevista.
Muchas gracias a Toe por tantos (y yo creo que inmerecidos) piropos.


miércoles, 21 de enero de 2009

Domestícame

(Extracto de El Principito)









-¿Quién eres tú? -preguntó el Principito-. ¡Qué bonito eres!
-Soy un zorro -dijo el zorro.
-Ven a jugar conmigo -le propuso el Principito-, ¡estoy tan triste!
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.
-¡Ah, perdón! -dijo el Principito.

Pero después de una breve reflexión, añadió:

-¿Qué significa "domesticar"?

-Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas?

-Busco a los hombres -le respondió el Principito-. ¿Qué significa "domesticar"?

-Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?

-No -dijo el Principito-. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el Principito.

-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear vínculos... "

-¿Crear vínculos?

-Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí y no soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...

-Comienzo a comprender -dijo el Principito-. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...

-Es posible -concedió el zorro-, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.

-¡Oh, no es en la Tierra! -exclamó el Principito.
El zorro pareció intrigado:

-¿En otro planeta?

-Sí.

-¿Hay cazadores en ese planeta?

-No.

-¡Qué interesante! ¿Y gallinas?

-No.

-Nada es perfecto -suspiró el zorro.

Y después volviendo a su idea:

-Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.
El zorro se calló y miró un buen rato al Principito:

-Por favor... domestícame -le dijo.

-Bien quisiera -le respondió el Principito- pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.

-Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres ya no tienen amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!

-¿Qué debo hacer? -preguntó el Principito.

-Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
El Principito volvió al día siguiente.

-Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.

-¿Qué es un rito? -inquirió el Principito.

-Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.

De esta manera el Principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando el día de la partida:

-¡Ah! -dijo el zorro-, lloraré.

-Tuya es la culpa -le dijo el Principito-, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique...

-Ciertamente -dijo el zorro.

- ¡Y vas a llorar!, -dijo el Principito.

-¡Seguro!

-No ganas nada.

-Gano -dijo el zoro-, he ganado a causa del color del trigo.

Y luego añadió:

-Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto.

El Principito se fue a ver las rosas a las que dijo:

-No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.

Las rosas se sentían molestas oyendo al Principito, que continuó diciéndoles:

-Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mi rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.

Y volvió con el zorro.

-Adiós -le dijo.

-Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple. Consiste en que sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.

-Lo esencial es invisible para los ojos -repitió el Principito para acordarse.

-Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.

-Es el tiempo que yo he perdido con ella... -repitió el Principito para recordarlo.

-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa...

-Yo soy responsable de mi rosa... -repitió el Principito a fin de recordarlo.

martes, 6 de enero de 2009

Los Reyes Magos no existen

Ya está. Lo he dicho. Niños del mundo, sabed que los Reyes Magos no existen, son los padres, los tíos, los abuelos y demás familiares...

Una vez destrozado un mito (y qué a gusto me he quedado), paso a contaros mi día de hoy. Hace unas semanas compré por internet una película que hace años me encantó (y no sólo porque el protagonista fuera George Clooney): Tres Reyes.

Ayer por la tarde, un cartero llamó a mi puerta (por dos veces, qué curioso), para sorprenderme con un paquete con el dvd de la película y un cómic (también de ebay, pero no diré de qué tipo era, eso me lo reservo...).
Hoy decidí ver mi auto-regalo inesperado. Y me ha gustado tanto como la primera vez: no son reyes magos, sino tres militares norteamericanos (dos blancos y uno negro), que buscan su propio beneficio durante la Guerra del Golfo (por obra y gracia del gran hermano Bush) y acaban salvando a un grupo de gente inocente y sin un mísero lingote de oro en el bolsillo.
Si no la habéis visto, os la recomiendo.

Pero mi verdadero regalo de reyes fue este. Muchas gracias, Berna, amiga.





lunes, 15 de septiembre de 2008

Full Moon

He escrito ya varias entradas sobre la luna. Esa luna que me fascina, me hipnotiza, me domina. Y casi siempre he puesto la misma imagen o alguna parecida. Esta noche de luna llena tenía que ser diferente. He buscado en San Google, y entre las primeras imágenes ha aparecido esta. Y es perfecta. La luna llena entre nubes. Una niña (¿Alice Liddel?), con un gato en su regazo. Colgada en algún lugar entre el cielo y la tierra, en las alturas. Es perfecta.
Esta noche he mirado fíjamente a la luna y he visto dos ojos de gato, verdes y brillantes, que me guiñaban. Y he sabido que todo iba a salir bien. La luna suele traerme buena suerte.
Ah, casi lo olvido, para quien tenga interés en seguir el calendario de las fases de la luna.

Dedicado a un querido amigo al que conocí gracias a un hechizo de Luna.