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viernes, 4 de julio de 2008

Se siente vértigo ante un camino nuevo, como junto al borde de un precipicio. Quieres dejar atrás lo viejo, avanzar y recibir lo nuevo, pero da mucha pena. Duele arrancarse lo viejo, lo que te ha servido durante meses, quizá años, y enfrentarse desnuda a lo nuevo, a lo desconocido, aunque sea mejor que todo lo pasado. Comienzas a andar titubeante por la senda sin explorar, casi tambaleando das unos pocos pasos. Supongo que según avanzas te vas sintiendo más segura y el paisaje resulta poco a poco conocido y familiar y hasta llegas a pensar que ya habías estado allí, quizá en otra vida. Pero el vértigo inicial, aquel que te paraliza en la linde, que te clava los pies al suelo y te hace dar vueltas la cabeza, ese no te lo quita nadie.

1 comentario:

ysabel dijo...

que fotografía, alice,deberías dedicarte a decorar blogs. Otro camino para andar...