Páginas

sábado, 11 de abril de 2009

Memorias de África















Acabo de verla por enésima vez, y por enésima vez me ha conmovido.

Me sobrecogen las imágenes de las tierras africanas, junto con la excepcional banda sonora de John Barry.

Me impresiona la valentía, la fuerza y la independencia de Karen Blixen. Me admira su lucha por sobrevivir en medio de una tierra hostil, dominada por hombres.

Y me derrite su relación con Denys Finch-Hatton. Ese hombre libre, independiente, que se resiste a ser domesticado pero que por amor acaba renunciando a parte de su libertad.

En la película aparecen unas cuantas frases memorables que me gustaría recordar:

- Cuando los dioses quieren castigarnos atienden nuestras plegarias.

- Denys me había dado una brújula "para seguir el rumbo" dijo, pero mas tarde comprendí que navegábamos con rumbos distintos. Quizás él sabía, aunque yo no, que la tierra fue creada redonda para que no podamos ver el final del camino.

- Las despedidas producen una estraña sensación, hay en ellas algo de envidia, los hombres se van para poner a prueba su valor y si algo se pone a prueba es nuestra paciencia al prescindir de ellos o tal vez por lo bien que soportamos la soledad. Pero eso lo he sabido siempre, no hacía falta una guerra.

- Y cuando veo que no puedo seguir soportándolo, aguanto aún un momento más y entonces sé que puedo soportar cualquier cosa...


Unos fragmentos de la película.


Me inspira tantas cosas que me siento incapaz de contarlas todas.

Y por más veces que la vea, nunca podré evitar deshacerme en llanto.



3 comentarios:

Superwoman dijo...

Ya he dicho alguna vez que a mi el libro me resulto demasiado denso (me suele ocurrir lo contrario, mil veces mejor el libro que la peli)... pero quiza lo tome en una etapa de mi vida en que era demasiado joven para entenderlo.
Un supersaludo

Revangel dijo...

AliceCat, yo también la vi por enésima vez y por enésima vez más una volvió a sobrecogerme y volví a llorar, cuando le da la brújula a Farah y éste le dice que haga una hoguera muy grande; cuando en el funeral de Denis dice aquello de "No nos perteneció; no me perteneció..." y es incapaz de soltar el puñado de tierra; y cuando recuerda a los leones sobre la tumba en la colina... Es tan hermosa.

Ysabel dijo...

hola Ali, ya estoy por aquí, yo evité la película para no pasar un mal rato. Preferí deambular por ahí.