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martes, 3 de marzo de 2009

El tiempo se ha detenido.

No parece avanzar.

El mismo día se repite.

Una y otra vez.

El mismo segundo vuelve.

Siempre igual.

Me ha caído la maldición del eterno presente.

Condenada a repetir lo mismo, una y otra vez.

Hasta el infinito.


4 comentarios:

visbruji dijo...

"La maldición del eterno presente", un buen título para un relato.
Dicen, que es mejor vivir en el presente,con un pie en el futuro. Que vivir anclado al pasado y alimentarse tan sólo recuerdos.

Alicia dijo...

Peor es repetir el pasado una y otra vez, como si no acabara de hacerse pasado y fuera siempre presente...

Anónimo dijo...

Decía Nietzsche que quien amaba de verdad la vida vivía con regocijo el eterno retorno... ¿habrá alguien así?

Maurus dijo...

¿Qué es el presente? Cuando he puesto la última interrogación a mi pregunta ya es pasado. Cuando leímos la palabra pasado esta nueva frase aún era futuro. Así pues, ¿existe el prensente físicamente?

Otro tema es la sensación de presente que cada uno tenemos. Para algunos es hoy, mañana o quizá esta semana antes del finde. Para otros es lo que ocurre en nuestros días, en un sentido más amplio.

Si en tu vida hay mucha actividad o muchos cambios hay muchos cambios pasado-presente-futuro. Si no los hay, todo parece presente.

Si se pasa mal, se añora el pasado y se anhela el futuro que se intuye mejor.

Si se pasa bien, el presente es lo que no queremos que pase nunca, pero sabemos que -de una u otra forma- lo va a hacer. En ese caso, no nos gusta tanto el futuro.

Lo mejor, a mi entender, es no añorar del pasado, aprender de él, vivir el presente y tener la vista puesta sólo en lo que podríamos llamar un futuro próximo.

Un abrazo,

-Maurus