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domingo, 5 de diciembre de 2010


No entiendo nada cuando mi mundo se vuelve patas arriba. Cuando me acosan por todos lados. Cuando me sacan las vísceras y se quedan tan tranquilos. No entiendo nada. Cuando me vapulean hasta los que creía amigos, y se ensañan con mis despojos. No entiendo nada. Me siento enferma y sólo quiero esconderme en el rincón más oscuro y solitario. Como un gato herido.

(cuanto más conozco a las personas más amo a mis gatos)

3 comentarios:

Indigo dijo...

Me duele ese ojo arañado. Me duele mirarlo. Un abrazo, sin arañazos.

Juan Antonio dijo...

Seamos como los gatitos, simplemente.

Miau.

Alice dijo...

Indigo, más me duele a mí...
Juan Antonio, si pudiera ser feliz e indocumentada como un gato...

gracias a los dos