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jueves, 15 de mayo de 2014

Luna llena de Mayo


La Luna


La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas. 
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo: 
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que nadie lo sepa 
y para alejar a los médicos y las clínicas. 
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido, 
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver. 
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna 
para cuando te ahogues, 
y dale la llave de la luna 
a los presos y a los desencantados. 
Para los condenados a muerte 
y para los condenados a vida 
no hay mejor estimulante que la luna 
en dosis precisas y controladas.

Jaime Sabines

4 comentarios:

Nena Kosta dijo...

Qué bonito poema! Dicen que la luna es muy influyente, pero no imaginaba cuánto.
Un beso

Lídia Montiel dijo...

Que poema tan bonito y tan fantástico. Voy enseguida a prepararme un frasquito para tener siempre por si acaso.
Un beso !!!!

Alicia Y.H. dijo...

Gracias Nena, a mí al menos me afecta muchísimo, auuuuuu, digo, miauuuuu... :)
Besos

Alicia Y.H. dijo...

Gracias Lidia, corre corre, que el aire de la luna dura poco... aunque mejor espera a que sea de noche ;)
Besitos