Páginas

lunes, 2 de agosto de 2010


Como un gato herido. Como un gato asustado. Como un gato enfermo.
Sólo quiero esconderme en el sitio más oscuro que pueda encontrar.

 


7 comentarios:

Mayo dijo...

Cuando algo nos sucede es un sentimiento natural el querer estar solo y/o escondido.
Sin embargo, tengamos siempre presente que ese sentir debe ser pasajero y que los sentimientos positivos son los que deben permanecer.
Un abrazo.

Federico Manuel dijo...

Dicen los expertos que no hay nada mejor que acariciar unos minutos a un gato, que sus beneficios son múltiples (desde conciliar mejor el sueño hasta quitar el estrés).

También dicen que los gatos saben la manera de "acaramelar" para recibir dichas caricias (de ahí la existencia del verbo "engatusar").

Entonces, si todo el mundo quiere lo mismo, ¿para qué esconderse?

Hace poco leí un aforismo muy bello que decía algo así como si lloras por la pérdida del sol tus lágrimas impedirán ver las estrellas.

Ánimo, lame tus heridas y continúa, que todavía queda mucho por caminar y conocer.

Besos.

Alice dijo...

Todo pasa, Mayo, todo pasa, afortunadamente...
Federico, gracias por tu reflexión; y sobre los gatos, totalmente de acuerdo con los expertos :-)
un abrazo a ambos

Juan Antonio dijo...

Qué lindo gatito. Se te puede ayudar de algún modo?

Besitos.

Alice dijo...

Sí, Juan Antonio, dejándome comentarios en mi blog :-) Gracias.

Erato dijo...

Vaya imagen más alucinante, Alice.
Haz todo eso como gata que eres.Saldrás nueva, como todos ellos y con una dignidad como solo los gatos tienen.Besos

Alice dijo...

Muchas gracias y muchos besos, Erato :-)