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domingo, 4 de agosto de 2013

La vida no es un camino de rosas



La vida no es un camino de rosas. También hay margaritas, hierbajos, y alguna que otra piedra. Y muchos cardos borriqueros. Por eso hay que calzarse unas buenas botas con suela gruesa para no pincharse con las espinas y procurar esquivarlos. Pero de tanto caminar el calzado se desgasta y a veces se rompe y nos despistamos y pisamos un cardo y una espina atraviesa el material y se nos clava en el dedo meñique y ahogamos un gemido. Entonces no queda otro remedio que ir al botiquín y con unas pinzas sacarnos la espina, darnos agua oxigenada en la herida, ponernos una tirita y hala, a caminar otra vez. Y volver a oler las rosas y esquivar los cardos. Sin olvidar que las rosas tienen espinas y los cardos también tienen flores.

2 comentarios:

Lídia dijo...

Aliciente hay que ponerse un buen calzado y aprender de las experiencias, escoger una rosa o un cardo aunque no nos lo éramos siempre depende de os otros. Un beso!

Alicia Y.H. dijo...

El teclado te ha jugado unna mala pasada, pero entiendo lo que quieres decir, querida Lidia. Un beso con cariño