Páginas

miércoles, 13 de octubre de 2010


Amanece mientras salgo de Madrid, rodeada de miles de coches. Imagino que el autobús, en vez de llevarme al trabajo, me conduce lejos de la ciudad, lejos de mí misma. Deseando terminar de una vez y empezar de nuevo.

5 comentarios:

Luis dijo...

En ese empezar de nuevo está implícito un aliento sin ideas preconcebidas, una mirada cada día diferente, un desierto de luces nuevas. Nunca hay que dejar de ser ese empuje que hace que los días den a luz nuevos días.
Un abrazo

Indigo dijo...

Volver a empezar, sin mirar atrás, volver, aún con la frente marchita y las nieves del tiempo. Un abrazo

Erato dijo...

Coger un hatillo con lo imprescindible, ligerita de equipaje, sin sobrecarga en las espaldas, con la sonrisa amplia y las ganas por bandera...Es tan bonito empezar de nuevo algo...Me gustó visualizarte así, Alicia y además con Madrid amaneciendo...Un abrazo enorme y ligero para ti

Juan Antonio dijo...

Lo hizo?

Alice dijo...

Luis, así es, pero a veces cuesta tanto...
Indigo, volver, revolver...renacer en suma.
Erato, pero qué bien lo describes...
Juan Antonio, no, no lo hizo. Luego me trajo de vuelta a los madriles.

un abrazo renovado a todos