
Sólo a mí se me ocurre la genial idea de comprar un ramo de cuatro rosas rojas de tallo largo cuajado de espinas, con 33 grados a la sombra, y subir a un bus abarrotado de gente. De Cibeles a Plaza Castilla. Cuando consigo atravesar entre los viajantes sin hacer ningún serio desgarro (creo que algún pinchazo se llevó alguien, pero como iba con los cascos ni me enteré), y llegar sana y salva a la parte central (era un bus doble, con fuelle enmedio), me acomodo lo mejor posible, sudando a chorros, y el papel que envuelve las rosas se está deshaciendo en mi mano.
Una joven deja su asiento y corro a ocuparlo. Un anciano me deja pasar a duras penas, me pincho con una espina, y estampo el ramo contra el cristal de la ventanilla. Una rosa resulta trágicamente descabezada.
Es un mal presagio, pienso.
Los días siguientes me dieron la razón.
miércoles 17 de junio de 2009
Rosas cronópicas
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5 comentarios:
Podía haber sido peor, el 27 está lleno de carteristas ....
¿por que cronópicas?
truk: gracias por el aviso, no tenía ni idea... :-)
slv: no sé, me dio por llamarlas así.
ahhh? entonces seguro que lo son por definición :-)
piensa en positivo, se rompió porque formaron un complot contra ella las demás, cuatro es un número par y por tanto soso, se necesita tener todo impar para darle salsa a la vida.
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